10/10/2006

Bullying

En nuestro afán de ponerle nombres extranjeros a las cosas y fenómenos que no vienen necesariamente de dicho pais, el concepto de Bullying está haciendose un hueco importante en nuestra sociedad para hablar del Acoso escolar. Y en nuestro afán por buscar peligros que nos acechen, lo hemos convertido en poco menos que un síndrome o una plaga del mundo moderno.

Abordando esta entrada leo con satisfacción esta opinión, donde cuestionan la novedad del asunto, y resume un cierta manera mi postura. Y es que el fenómeno del acoso escolar no es una novedad, ni es propia de nuestros días, ni es tan grave, ni los niños son más violentos por los videojuegos u otra causa que salga de la manga de algún lumbreras pseudocientífico.

La violencia en las aulas ha existido y existirá siempre por la sencilla razón de que el ser humano es violento, quiéranlo o no. Todos recordamos violencia en nuestras aulas, hemos sido partícipes o víctimas del acoso en el colegio, hemos llamado al profesor cuando había una pelea. A mi me pasó durante muchos años, y no hay que sentir lástima por mí, ni llevarme a un psiccólogo para que supere el trauma que no tengo. Son cosas de la vida. Y, como le dije a una buena amiga que también sufrió acoso, la culpa es nuestra: "Si al principio le hubiéramos dado un puñetazo en la cara a aquél que nos empujaba por las escaleras, hubiéramos atajado el problema y nos dejarían en paz. No es lo que nos recomendaría nuestros padres y profesores, no es lo socialmente aceptable, pero es lo que nos ayudaría. Son las reglas del patio. A mi me dejaron en paz cuando le dije al chico que no me dejaba en paz: Ya y te murieras. En el tono más lúgubre y amenazador que encontré" Suena muy basto, lo sé, y obviamente no vamos a acosejar a nuestros hijos que peguen, pero sí que se defiendan. Lamentablemente, en esta sociedad pierde el débil, por lo que si uno lo es, hay que dejar de serlo. Y el que se defiendan no los convierte en violentos, sólo en defensores de su propio interés.

Además, habrá personas que lean noticias y opiniones sobre el tema que hayan quitado el bocadillo a su compañero de clase, que le hayan insultado, escupido o pegado, y no por eso tienen que creer que han sido unos tiranos.

Sí, hay que evitarlo, y a algunos niños le afectan de un modo grave, pero para eso está los padres, los psicólogos, los profesores, en definitiva, los responsables de la seguridad del niño. Pero en la mayoría de esos casos lo mejor es acosejar a los niños (tanto agresores como agredidos) y, en los casos que sea posible, intentar una mediación. Y ya está. Ni polis en la puerta de los colegios, ni echar al niño que agrede ni nada por el estilo.

P.D: Si alguien que lea esto sabe acerca del chico que mandé morirse (en el IES Salvador Rueda, año 1999 o 2000), que me diga si está vivo, que de verdad que no quiero que se muera ;-)

1 comentarios:

Noemi dijo...

Estoy mu de acuerdo. El problema es cuando hay niños que reciben palizas diarias. Pero en lo demás, es cierto que son las leyes del patio y que al final se sobrevive de una forma u otra.