09/11/2006

El proceso de paz

(ADVERTENCIA: Este artículo expresa única y exclusivamente mi idea sobre este tema, sin prejuicio de que haya más gente que comparta la totalidad o parte de las opiniones aquí vertidas. No pretendo ofender a nadie, ni hacer apología de nada, ni nada por el estilo, sólo quiero opinar aquí cómo opino en la cafetería. Por supuesto, todo lo que digo es totalmente cuestionable, y nada de lo que digo es ilegal).

Con este término tan bonito se define la lucha política entre el Gobierno y la oposición. Así de simple: ETA ha sido siemrpe la baza política por excelencia, ya que en todas y cada una de las elecciones generales se grita a los cuatro vientos que su partido va a luchar contra el terrorismo, va a trabajar para acabar con ETA, etc, etc.

Hace ya algunos meses que ETA declaró su intención de abandonar las armas e iniciar el proceso de paz. Desde entonces, el sentido común ha brillado por su ausencia, el Gobierno no se mantiene firme y la oposición ataca cada uno de los movimientos del Gobierno.

Las palabras que más veces he escuchado en torno a este proceso son: "No vamos a permitir que se pague ningún precio político". Espera, espera, espera... ¿que es el precio político? Si se refieren a que no se le va a dar nada a ETA a cambio de que depongan las armas, ¿qué leches quieren conseguir? ¿De verdad se creen que un grupo terrorista va a dejar las armas sin obtener algo a cambio? No, querrán algo, qué leches, si no dejarían las armas y punto,ni proceso ni leches.

Lo que sí se podría cuestionar cuál es el precio que estamos dispuesto a pagar los españoles: ¿translado de presos? ¿indultos? ¿adhesión de Navarra? ¿autodeterminación? Eso es algo que se tendría que ver y analizar, incluso consultar a los españoles, que para algo está el Instituto Nacional de Estadística, pero una cosa está clara: ante todo, un poquito de sentido común.

A mi, personalmente, me da igual que manden a los presos al Pais Vasco, porque quiera que no siguen en la cárcel y su familia no se tiene que desplazar para verles, hablan su propio idioma, etc. Lo de los indultos es más delicado, pero creo que es razonable aminorar las penas a los que no tienen delito de sangre. Lo de Navarra no estoy muy enterada y, con respecto a la autodeterminación, hablaré en otro post que es un asunto muy largo.

Como dije al principio, esta es mi opinión, muy a grandes rasgos, de lo que está pasando con este tema. Falta responsabilidad, sentido común, competencia. Los españoles no quieren venganza (y, aunque la quieran, no cabe en un Estado de Derecho), quieren PAZ.

4 comentarios:

Reset Reboot dijo...

Si, bueno, pero tú y yo sabemos que no tenemos políticos, sino una manada de incompetentes que se aprovechan de nosotros y su único interés es el dinero que les quedará en el bolsillo después de su mandato:
- ¿Entrar en la historia como el que trajo la paz a estas tierras? ¿¡Pa' que!? ¡Ya tenemos la bolsa llena de dinero!, ¡cogela y corre!.

En fin...

Milady dijo...

En fin, y si ya no engañan a nadie, ¿entonces por qué siguen intentando hacernos ver que el proceso de paz les interesa?

No se, no se. Prefiero creer que Zapatero es un blando y Rajoy está malmetiendo para conseguir votos...

iago dijo...

La reagrupación de los presos no es tan sencilla, no podemos obviar el punto principal: En las cárceles vascas los etarras son los reyes; y cuando eres rey, por un lado tienes poder, y por el otro la sangre azul no se cambia.

En las cárceles de fuera del país vasco, los presos de ETA son, por un lado tratados como terroristas (que es lo que son, nada de héroes) y por otro como individuos sin vinculaciones irrompibles. Yo estoy en contra de la reagrupación porque estoy seguro de que el terrorismo no se lleva en la sangre, y que si uno quiere puede "quitarse" si le dejan.

Es cierto que otra gente, lo que quiere, es que sufran el puteo de los otros presos, que no vayan a la cárcel de rositas. En ese sentido, yo no considero que a la cárcel se vaya alguna vez de rositas; pero sí me da pena pensar en que un preso común se pueda ver puteado por la sección etarra como me jode que Mario Conde vaya a la cárcel de vacaciones.

Milady dijo...

Puede que tengas razón, iago, este asunto es muy delicado y no se puede tratar a la ligera. Creo más bien que la reagrupación de presos es un asunto que debería de tratar con cada preso en concreto, según sus circunstancias porque, al igual que un preso común puede ser puteado por la sección etarra, puede ser al revés: que los presos comunes la tomen con el etarra. De todos modos, no se hasta que punto los etarras serían los "reyes" de las cárceles vascas, porque allí hay mucho nacionalismo, sí, pero hay muy pocos proetarras. En fin, es muy delicado y hay muchas variables a analizar en este sentido, porque lo que sí puede pasar es que "se hagan fuertes" estando juntos.

En fin, que me enrollo y me da para otro post. Yo lo que digo es que lo que se haga, que se haga con conocimiento de causa y que sea lo que quiera la mayoría de los españoles, que para eso tamos en democracia.