13/11/2006

Sobre seguridad [básica] en la red

Comencé este blog con el artículo "Entre la pantalla y la silla", y los peligros de no tener un poquito de cuidado en vuestra navegación web. Ahora, el amigo Elias habla en su blog de seguridad básica en la red (original aquí). Me ha parecido tan interesante el artículo que, en lugar de digirios simplemente al él, lo corto y lo pego. Aquí lo teneis, disfutadlo y, sobre todo, si os sentís aludidos, aprended:

El otro día, en el departamento de Lengua y Literatura de mi instituto, estaba departiendo alegremente con una compañera mientras ella revisaba su correo (Hotmail) en el ordenador. Yo tenía que buscar unas cosillas por la red cuando ella terminara.

Y terminó. Y como me iba a poner yo, fue a la barra de direcciones, sin cerrar su sesión de Hotmail, escribió la dirección de Google y se quitó, tan campante, del ordenador, para que yo buscase la información que me hacía falta.

Por suerte para ella, a pesar de ser bastante cotilla, también soy un hombre de probada integridad, y además tengo un terror obsceno a que alguien husmee en mi intimidad (que ahora llaman privacidad), por lo que soy bastante respetuoso con la intimidad ajena. Así que me puse delante del ordenador, le dije “mira” e hice clic en la flecha de retroceso del Internet Explorer. Y, por supuesto, allí apareció su bandeja de entrada, con todos sus mensajes leídos y por leer, y con toda la información de su cuenta.

Y la enseñé a hacer clic en el botoncito que dice “Cerrar Sesión” en lo más alto de la página de Hotmail. Y la estuve sermoneando durante unas dos horas sobre la seguridad en la red, sobre que todo el mundo podría leer sus mensajes, ver sus fotos, escribir a sus contactos en su nombre, y lo que más me aterroriza, cualquier persona podría leer los mensajes que otras personas le han escrito, y que consideran privados.

Me pregunto cuánta gente hace lo mismo. Mi amigo Antonio, comentarista habitual en este blog, cuando quiere salir de Hotmail, simplemente cierra el navegador. Eso, por lo menos, hace que si lo vuelves a abrir te pida la contraseña, aunque estoy seguro de que cualquiera que esté en primer curso de hackerología sería capaz de acceder a su cuenta en cinco minutos. Pero me pongo a pensar en la cantidad de gente que tiene mi dirección de correo, todos los mensajes que he escrito, que naturalmente considero que han sido leídos exclusivamente por sus destinatarios, la información privada (no íntima, pero sí privada) que he repartido por doquier en los mensajes… y me echo a temblar, víctima de un terror arcano. Y creo que, hoy por hoy, la única solución, con tanto zote informático al que se le pone en las manos un ordenador, es dejar de escribir mensajes de correo. Quitando los del tipo “De acuerdo, quedamos a las 8″ y cosas por el estilo.

La gran arma del siglo XX, y parece que más todavía del XXI, es la información. Y nos piden una licencia para comprar y usar armas del siglo XIX, pero no nos la piden para manejar el arma del siglo XXI. No digo, líbreme Dios, que haya que prohibir ni restringir el acceso a la red ni a la información, pero por el amor hermoso, necesitas sacarte una licencia para conducir un maldito coche. ¿Qué tal un curso obligatorio sobre Internet y seguridad en Secundaria? Porque no hay nada más peligroso que un chimpancé con una metralleta.

09/11/2006

El proceso de paz

(ADVERTENCIA: Este artículo expresa única y exclusivamente mi idea sobre este tema, sin prejuicio de que haya más gente que comparta la totalidad o parte de las opiniones aquí vertidas. No pretendo ofender a nadie, ni hacer apología de nada, ni nada por el estilo, sólo quiero opinar aquí cómo opino en la cafetería. Por supuesto, todo lo que digo es totalmente cuestionable, y nada de lo que digo es ilegal).

Con este término tan bonito se define la lucha política entre el Gobierno y la oposición. Así de simple: ETA ha sido siemrpe la baza política por excelencia, ya que en todas y cada una de las elecciones generales se grita a los cuatro vientos que su partido va a luchar contra el terrorismo, va a trabajar para acabar con ETA, etc, etc.

Hace ya algunos meses que ETA declaró su intención de abandonar las armas e iniciar el proceso de paz. Desde entonces, el sentido común ha brillado por su ausencia, el Gobierno no se mantiene firme y la oposición ataca cada uno de los movimientos del Gobierno.

Las palabras que más veces he escuchado en torno a este proceso son: "No vamos a permitir que se pague ningún precio político". Espera, espera, espera... ¿que es el precio político? Si se refieren a que no se le va a dar nada a ETA a cambio de que depongan las armas, ¿qué leches quieren conseguir? ¿De verdad se creen que un grupo terrorista va a dejar las armas sin obtener algo a cambio? No, querrán algo, qué leches, si no dejarían las armas y punto,ni proceso ni leches.

Lo que sí se podría cuestionar cuál es el precio que estamos dispuesto a pagar los españoles: ¿translado de presos? ¿indultos? ¿adhesión de Navarra? ¿autodeterminación? Eso es algo que se tendría que ver y analizar, incluso consultar a los españoles, que para algo está el Instituto Nacional de Estadística, pero una cosa está clara: ante todo, un poquito de sentido común.

A mi, personalmente, me da igual que manden a los presos al Pais Vasco, porque quiera que no siguen en la cárcel y su familia no se tiene que desplazar para verles, hablan su propio idioma, etc. Lo de los indultos es más delicado, pero creo que es razonable aminorar las penas a los que no tienen delito de sangre. Lo de Navarra no estoy muy enterada y, con respecto a la autodeterminación, hablaré en otro post que es un asunto muy largo.

Como dije al principio, esta es mi opinión, muy a grandes rasgos, de lo que está pasando con este tema. Falta responsabilidad, sentido común, competencia. Los españoles no quieren venganza (y, aunque la quieran, no cabe en un Estado de Derecho), quieren PAZ.